Los Conquistadores

Enviado por Sombra el Lun, 13/05/2019 - 07:43

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Los Conquistadores

Empezaré reiterando que esto no pretende disculpar ni excusar nada, tan sólo invitar a una reflexión.

Para entender la auténtica dimension de todo lo ocurrido durante la Conquista primero hay que entender la época en la que sucede, la Edad Media, y lo que en esa época era o no normal, aceptado y aceptable.

De hecho, lo que los Reyes Católicos hicieron a raíz del descubrimiento y conquista de América y precisamente en América fue lo que marcó el final de la Edad Media:

Las leyes y normas, las disposiciones que adoptaron e hicieron cumplir en América pese a la resistencia y oposición en su contra de los propios españoles tanto peninsulares como americanos, de algunos indígenas que lógica y lícitamente se resistían a ser un pueblo conquistado, las más de las veces por el maltrato sufrido de manos de aquellos que querían hacer la conquista a su modo, como era habitual en el medievo y lo habían hecho siempre sus padres y sus abuelos y lo seguían haciendo las gentes de otros países entonces y aún después, y, sobre todo, de los nuevos poderes económicos americanos que de ningún modo querian seguir en la situación en la que estaban, en la qué lo que gestionaban no era suyo ni lo podían explotar a su antojo, sin ningún limite ni miramiento, y de lo que podían ser despojados si no cumplían las limitaciones impuestas por la Corona qué, en cualquier momento, podía encargar esa gestión a otro, y de los intereses políticos, militares y económicos de otros países, reyes y gobernantes qué, horrorizados, veían aumentar el poder de España y, sobre todo, cómo imponían leyes y normas qué, de difundirse, acabarían con su modo de vida y qué pese a su oposición y a qué consiguieron acabar por romper España, finalmente acabaron con ese modo de vida y marcaron el final de la Edad Media porqué los Reyes Católicos estableciendo el inicio de los Derechos Humanos ya qué fueron los primeros en dictar leyes y normas para proteger a las personas que pueblan América, de los Derechos de las Mujeres, ya qué fueron los primeros en dictar Leyes y normas que las protegen por ser mujeres y no cómo "descendientes de", de los Derechos de la Infancia, ya que fueron los primeros en dictar Leyes y normas para proteger a los menores de 14 años y asegurar su educación sin tener en cuenta ni quienes son ni de quién son hijos, de los Derechos de los Trabajadores, ya que fueron los primeros en dictar Leyes y normas fijando el máximo de horas que pueden trabajar al día, los días que pueden trabajar y que deben descansar a la semana, los periodos de descanso que se les han de garantizar tras determinados periodos de trabajo, sus retribuciones y condiciones de vida y alimentación, etc y de los Derechos de los Pueblos, ya que dictan Leyes y normas sobre cómo se debe de tratar y respetar las estructuras sociales ya existentes, la propiedad, sus creencias si deciden seguir con ellas una vez conocida la Fe Católica, su libertad si están sometidos por otros pueblos, etc.

Pero todo eso no lo hace mejor ni lo disculpa y en si no es lo importante para lo que estamos tratando en este apartado.

Importante, y mucho cómo veremos después, es todo lo que se hizo de forma diferente a lo usual en aquel entonces, incluido todo esto que acabamos de relacionar someramente, el porqué se hizo así y las consecuencias de ello al día de hoy.

Recordemos la situación:

Estamos en la Edad Media.

Lo aceptado y establecido es que las tierras y las gentes que las pueblan pertenecen a los Reyes que hayan ganado o tengan derecho sobre esas tierras.

Derecho que es Divino porque se acepta y cree que los reyes, todos los reyes en todas partes, lo son por la Gracia de Dios, o lo fueron sus ancestros que por herencia les legaron ese derecho.

Derecho que sólo les puede ser negado o retirado por Dios o, en su caso, por su Representante en la Tierra, o les puede ser arrebatado por un Par suyo, alguien igual a el o que legalmente puede aspirar a ser igual, otro monarca o alguien que, por tener Sangre Real, pueda aspirar a ser Rey en una Guerra Justa y que después pueda ser refrendado como rey por la aceptación de otros reyes y la aprobación del Papa si se trata de un rey católico y cristiano.

Guerras Justas que permiten a esos reyes no solo apoderarse de una tierra y de sus pobladores e incorporarles a sus propios reinos o, si lo desean, mantenerlos separados o incluso fundar reinos nuevos, si no también capturar y hacer esclavos a aquellos que se hayan opuesto a ellos con las armas, esclavos que se puede forzar a trabajar y que son una mercancía con la que se puede comerciar.

Esclavos que no son indígenas si no europeos, tierras que no son colonias en otros continentes si no partes de Europa.

Y esa es la situación cuando Cristóbal Colón descubre América y el Papa ordena a los Reyes Católicos hacerse cargo de esas tierras y difundir en ellas la Fe Cristiana y estos envían a los que serán llamados los Conquistadores a tomar posesión de ese territorio.

Así qué para valorar eso en su completa dimensión hay que saber y entender quienes fueron esos Conquistadores, los principales de ellos en su mayoria hidalgos y los demás simple pueblo llano.

En la España de aquel entonces, aunque variaba de un Reino a otro, de una España a otra, por lo general al hijo mayor, al primogénito, le correspondía la herencia, las tierras y propiedades de la familia, al segundo hijo, si la familia tenia una cierta riqueza, se le daba una educación religiosa y se le destinaba al servicio de la iglesia y el resto de los varones, si no es que acababan como aparceros de su hermano mayor, con suerte, pasaban a ser hidalgos, "hijos de algo" que es lo que por lo general se acepta qué literalmente significa la palabra y si tenían valía y capacidad entraban en el servicio de armas, pasando a ser militares.

Y esos hidalgos debían hacerse su propio nombre, hacienda y fortuna.

En cuanto al pueblo llano, aquellos que se aventuraban a la Conquista, nada tenían ni nada podían esperar tener en esa España aún medieval sin, en muchos casos, contar con ninguna riqueza, formación o cultura, eran pues gentes bravas y decididas, en ocasiones incluso desesperadas, para las que la única posibilidad de hacer fortuna era alistarse a la Conquista.

A modo de reflexión:

Dales hoy poder y armas a un grupo de las gentes más pobres y menos formadas de tu sociedad actual y diles que se hagan su propio nombre, hacienda y fortuna en un territorio dado habitado por quien sea y a la vuelta de unos años o de tan sólo de unos meses, incluso si les impones unas normas que deban cumplir, hablamos de que injusticias y barbaridades han cometido aún estando como estamos en el siglo XXI.

Da igual la sociedad donde se plantee algo así:

El resultado será cruel, injusto y horrible.

Pero cómo más adelante vamos a ver, hay algunas inconsistencias en la narración qué se nos hace de la dureza de esa conquista, sobre todo cuando la comparamos con las efectuadas por otros.

Eso no quiere decir que no se cometieran crímenes y abusos de todo tipo, ya qué se cometieron y hay constancia de ellos aparte de qué, por la reflexión anterior, también es lógico suponerlos.

Lo que demuestran esas inconsistencias es que en realidad, pese a todos esos abusos y crímenes constatados, las disposiciones de la Corona Española para prevenirlos y corregirlos tuvieron mayor eficacia de la que nos cuentan.

De hecho la Conquista marca el final de la Edad Media porqué en ella se empiezan a hacer las cosas de modo diferente:

En la Edad Media los Reyes dan las tierras, pobladas o no, o el encargo de defenderlas o de conquistarlas a un Señor, con todo lo que hay en ellas y que pertenece o pertenecerá una vez defendidas o conquistadas al Rey, y este Señor debe poblarlas con gentes qué se deberan a ese Señor, se obligaran a él y obtener una producción de la que debe dar una parte al Rey que sigue siendo el dueño y señor de todo.

Esos pobladores no son los esclavos del Señor al que el Rey ha dado la gestion de ese territorio pero le "pertenecen" porque están o quedan ligados, atados a la tierra y obligados para con ese Señor que la gestiona para el Rey, gestión que ahora al acabar la Edad Media empezará a cambiar por posesión.

Esos Señores pueden matar o expulsar a los pobladores originales, incluso en ciertas condiciones de "guerra justa" tomarlos cómo esclavos y venderlos como mercancía o hacerlos trabajar en lo que ellos quieran y cómo quieran.

Y no hablamos de África o América, hablamos de Europa.

La Conquista de América cambia eso porque los Reyes Católicos deciden hacer en América las cosas de una forma diferente, dando derechos a las personas, a los indígenas que las pueblan, y limitando con leyes y normas lo que los Señores a los que les encomiendan la gestión de esas tierras pueden o no hacer y cómo deben tratar y, mucha atención a esto, retribuir a ese pueblo conquistado, retribución que implica qué son hombres libres y no esclavos y, además y sobre todo, reconociendo que tienen derecho a la propiedad de esas tierras que eran y siguen siendo suyas y de los bienes que poseen y tienen en ellas.

Antes de la Conquista, en Europa, la casa en la que cualquiera vivía, aunque la hubiera construido él en la tierra que cultivaba, no le pertenecía, era del Señor de esa tierra, y por lo general pertenecia a el Rey que la poseía por haberla conquistado.

Y la gente era parte de esa propiedad.

Cuando se produce el Descubrimiento y la Conquista de América los Reyes Católicos disponen que eso qué siempre ha sido así deje de serlo, cambian la dominación y posesión de las tierras y pueblos conquistados por tutela y derechos.

Así qué, si tu que me lees tienes aunque sea un ápice de sangre indígena en tus venas o eres un indígena de pura cepa y estas ahí y eres quien eres, deberías saber qué estás y lo eres por esa Real Orden de la Reina Isabel la Católica y las subsecuentes de los monarcas que la sucedieron que evitaron que los indígenas fueran exterminados y porqué los Conquistadores españoles, en mayor medida de lo que se dice y de lo que se podía esperar porque nunca antes nadie había dispuesto que se hiciesen las cosas así, pese a todos los incumplimientos que hubo y los crímenes y abusos, las respetaron y cumplieron en mayor medida de lo que se nos deja saber e hicieron lo que hicieron y cómo lo hicieron con tus ancestros indígenas y no cómo otros hicieron con los indígenas en otras partes que no tuvieron la fortuna de ser Españas.

Te digan lo que te digan, o te hayan dicho lo que te hayan dicho, ni fueron tan crueles ni tan injustos ni os exterminaron, de hecho incluso fueron más benévolos que muchos pueblos indígenas que conquistaron y sojuzgaron e incluso esclavizaron, sacrificaron o exterminaron en su día a otros pueblos indígenas cómo por ejemplo hicieron Mayas y Aztecas entre otros.

Ya lo he dicho antes pero lo repetiré:

Nadie discute la injusticia inherente a cualquier conquista y dominación.

Nadie discute ni niega que se produjeran errores, abusos, injusticias e incluso crímenes.

Sólo afirmo y sostengo qué, si en su día los españoles hubiéramos seguido en California, a día de hoy posiblemente un indígena Yana o con sangre Yana podría estar leyendo esto al igual que tu si eres indígena o tienes sangre indígena lo lees.

Aún si ese Yana, engañado y manipulado por aquellos a los que no les interesaba qué esos pueblos conquistados tuvieran derechos y libertades y poseyeran sus tierras y sus bienes ni qué se organizasen en todas esas grandes Españas fuertes y unidas y formasen la mayor potencia mundial, quizás odiase a los españoles y denostase la conquista y la colonización.

Pero existiría, seria cristiano, tendría derecho a su propiedad, habría normas y leyes que le dotarían de derechos, hablaría español y posiblemente conociese, o de quererlo pudiese aprender, su lengua y su cultura recopilada por un misionero español, acceder a educacion superior universitaria y no seria el único de su pueblo.

Seguramente muchos de los Yahi del pueblo Yana, de haber podido escoger, lo habrían hecho sin dudar y se habrían llamado Yana y españoles.

Y ahora la etnia Yana existiría.

Piensalo.

 

Crímenes, desmanes e injusticias

Los hubo.

Los mismos misioneros españoles los denunciaron y dejaron constancia de ellos.

Quizás te extrañe que lo diga así y más después de lo que te llevo dicho en contra pero la verdad es la verdad y cuando dos verdades se contradicen hay que buscar una explicación.

No voy a ponerme a imaginar nada porqué no hace falta imaginar nada.

Grandes distancias que recorrer a pie o, con mucha suerte, en mula o quizás a caballo.

Corruptelas, sobornos y mordidas por los intereses en juego.

La proverbial lentitud de la justicia, quizás acentuada por todo lo anterior, y más retrasos si la gravedad de los hechos o los privilegios de alguien hacían que debiera juzgarse en la península.

Lo extraordinario es que en esas condiciones llegasen a haber denuncias, investigaciones, procesos y condenas.

Pero ahí están los documentos que lo atestiguan.

Miles y miles de ellos cuidadosamente archivados y conservados durante siglos y que actualmente están siendo digitalizados y puestos en linea para que cualquiera pueda acceder a ellos y consultarlos.

Muchos, aferrándose a la leyenda negra puede que se pongan a señalar que esas son las pruebas de los crímenes, desmanes e injusticias.

Y es verdad, ciertamente son las pruebas de crímenes, desmanes e injusticias.

Crímenes, desmanes e injusticias qué, como prueban esos documentos, fueron denunciados, investigados, juzgados y, si procedía, condenados.

Y esa es la verdad, que existían normas, leyes y justicia, quizás no perfecta, con seguridad no lo bastante rápida por las dificultades de la comunicación, y con total certeza encaminadas no a destruir si no a construir, no a extinguir si no a potenciar.

Unas normas, leyes y justicia qué hoy en día, vistos con nuestros ojos y juzgados con nuestros estándares nos parecen injustos y abusivos, incluso crueles y, lo que es más, lo son pero qué, hace ya más de cinco siglos, medio milenio, en realidad eran tan nuevas, tan increíblemente avanzadas, sociales y humanas, que precisamente por eso no funcionaron todo lo bien que se pretendía.

Y, aún así y todo, aún no funcionando totalmente bien, sólo por el empeño puesto en que funcionasen, obraron en realidad un milagro.

Un milagro qué se menosprecia y descalifica.

¿No te has parado a preguntarte porqué?

Pues deberías.

Sólo porqué hay quien ha querido y quiere qué no pienses en ello, deberías.

La verdad, esta verdad, puede ser desazonadora, contradecir nuestras creencias o lo que nos han enseñado, incluso ser totalmente opuesta a lo que eruditos e instituciones aparentemente fiables nos cuentan, pero la realidad es que, confrontada a los hechos tangibles y evidentes, la falsedad ante ella se desmorona.

Así que veamos hechos.