Las Españas Americanas y las que no lo fueron

Enviado por Sombra el Sáb, 11/05/2019 - 23:42

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Las Españas Americanas y las que no lo fueron

Primero, para ahorrarnos discusiones y acusaciones más que hechas y habladas ya, quiero reiterar y dejar claro ante todo qué nadie, y menos yo, discute la injusticia inherente a cualquier conquista y dominación al igual que nadie, y tampoco yo, discute ni niega que se produjeran errores, abusos, injusticias e incluso crímenes.

Y no lo niego, aparte de por convencimiento personal, porqué como te he dicho soy valenciano y por mi tierra, por mi patria chica, han pasado absolutamente todos los pueblos que han llegado a la península española, mal denominada "ibérica", por lo qué si no somos el pueblo más invadido del mundo nos faltará poco.

Asi pues, lo que vas a leer aquí no es negacionista si no revisionista.

Segundo, quiero descartar de antemano otro posible contraargumento a esto que se puede resumir en "No haber venido", "Nadie nos preguntó", "Nadie les llamó", "No tenían derecho" o cualquier otra variante de eso:

América habría sido descubierta, conquistada y colonizada antes o después, cómo lo demuestran hechos ya probados cómo qué los vikingos llegaran a ella, que los portugueses se empeñasen tanto en mover más al oeste la linea de demarcación marítima establecida por el Papa o que hasta los chinos al parecer alcanzasen sus costas.

La única diferencia es que España tuvo el éxito al asentarse en ella que no tuvieron los vikingos, no lo mantuvo en secreto cómo parece ser que hicieron los portugueses y le importó más que a los chinos.

Cristobal Colón la descubrió para España porque la Reina Isabel la Católica aceptó patrocinar su expedición ante la insistencia del valenciano Luis de Santangel qué interceptó e hizo regresar a Colón y consiguió que los Reyes le recibiesen de nuevo y garantizó aportar gratis, sin intereses, la totalidad del dinero necesario para financiar la expedición, 1.400.000 maravedíes (3,8 gr de oro c.u., en total 5,32 toneladas de oro acuñado) toda una fortuna tanto para la época cómo para hoy, en el ultimo momento cuando los Reyes Católicos ya habían rechazado el proyecto y Colón ya se iba a ofrecerle la expedición al Rey de Francia, cuando Portugal, que posiblemente ya sabia que estaba ahí, ya había rechazado patrocinarla antes de qué viniera a ofrecérsela a España, y si Santangel no le hubiera impedido marchar y Francia también le hubiera rechazado habría ido a Inglaterra o a Rusia o a cualquier otro lado.

Y si no hubiera sido Colón para España habría sido cualquiera para otro país y el que fuera algo más tarde no habría marcado una gran diferencia en cuanto a si América habría sido descubierta, conquistada y colonizada.

Lo habría sido si o si.

Y no solo eso si no qué, cómo vamos a ver y constatar, los indígenas habrían sido masacrados y exterminados como se hizo en los territorios que no tuvieron la suerte de ser Españas y ser pobladas por españoles y, esto es importante, también en los que corrieron la desgracia de dejar de serlo:

Esto hasta hoy no ha sido evidente porqué los muertos ni hablan ni tienen hijos que perpetúen su memoria, porque otros no guardaron registros de las denuncias que jamás se hicieron porque en esas tierras los indígenas no tenían derechos y porqué no quedan restos ya qué sus cadáveres quedaban expuestos o los supervivientes si los había se ocupaban de ellos de acuerdo con sus tradiciones.

Dicho esto, de lo que se trata es de arrojar luz y destapar la realidad sobre el exterminio de los indígenas nativos americanos y de sus culturas, de donde se produjo y con qué amplitud y donde no y de quien la ejecutó realmente y la fomentó y de quien la intento prevenir e impedir.

Aquí van a clamar todas esas voces que no existen, todos esos hijos que no son.

Pero no con la finalidad de señalar o acusar a nadie, aunque es imposible evitar que eso se denote en el proceso, si no con la de rebatir esa leyenda negra de que España fue lo peor de la historia.

Lamento de antemano que ello vaya a señalar y acusar a las gentes de determinadas naciones y a sus gobiernos de aquel momento porque cómo ya he dicho mi opinión es qué ni sus gentes ni sus gobiernos actuales tienen la menor responsabilidad de lo que hicieron sus antepasados mas allá de asumir la realidad histórica y el cargo moral de hacer lo posible para no perpetuar la mentira y la manipulación.

Unas preguntas que merecen respuesta

  • ¿Porque los españoles, tantos españoles, denunciaban las actuaciones de otros españoles?.
  • ¿Porque esas denuncias constan, se admitían a trámite y existen registros de ellas?.
  • ¿Porque en otras partes no se dieron ni registraron denuncias similares si los hechos muestran y demuestran que se hicieron cosas mucho más graves y terribles?.
  • ¿Quizas fue porqué, en contra de lo que se nos dice y enseña, los indígenas si tenían los derechos que otros les negaban y leyes que velaban para que esos derechos fueran respetados?.

España, por haber documentado al milímetro todos los hechos acaecidos y guardar constancia de ellos y de las denuncias de los propios españoles que los señalaban, ha cargado durante siglos con el San Benito de ser acusada cómo la mayor exterminadora de los pueblos indígenas americanos, obviando los también documentados procesos judiciales originados por esas denuncias y las consecuentes condenas.

Incluso hay ciertas "elites" políticas, sobre todo pero no sólo, americanas que continúan hoy en dia alimentando esa leyenda negra con acusaciones en ese sentido instrumentalizadas con la finalidad de manipular o distraer a su pueblo, a sus votantes y así eludir o camuflar sus actuales responsabilidades y desmanes.

Estos en especial no pueden ser excusados porque lo han hecho y están haciendo ellos ahora, independientemente de lo que hicieran sus antepasados.

Aclarado eso, creo qué para alcanzar a discernir la verdad debemos prestar atención a las cosas que por ser difíciles de ocultar o manipular pueden denotar incoherencias inherentes a "verdades" que están extendidas o se dan por sentadas.

Y lo primero que resulta dificil de ocultar o manipular es la población actual o la carencia de la misma, así que fijarnos en ello puede señalar algunas grandes incoherencias.

Lo siguiente que es difícil de ocultar o manipular es lo que hay o no publicado o documentado.

En especial cuando esta muy difundido por resultar útil o cuando es importante y esta bien archivado y conservado.

Es obvio qué los documentos se puen destruir, descalificar, desautorizar o incluso anonimizar a sus autores o robarles su atribución, su autoría, pero si están muy extendidos o tienen importancia práctica, documental o histórica cada día es más y más difícil hacer algo así merced a los avances en seguridad y, sobre todo, por los avances tecnológicos que permiten su difusión en línea para que cualquiera los pueda consultar.

Antes hemos visto documentos que nos dicen y demuestran qué los españoles nos preocupamos de preservar y conservar idiomas y culturas pero, al igual qué con las personas, tampoco se puede negar que se produjeran desmanes y barbaridades y qué, por desgracia, una parte se perdiera.

Ahora vamos a ver qué verdad nos dicen los datos sobre población y asi veremos quién se preocupó de preservar las vidas indígenas y quien no.

Pero antes vamos a hablar de España y las Españas.

Os voy a presentar algo que os sonará a nuevo porqué nadie lo ha dicho así, porqué nadie lo ha relacionado ni explicado ni presentado hasta ahora así, con lo que yo me he tropezado de una forma casual, sin buscarlo, y qué aunque siempre ha estado ahí, es posible qué solo pudiera fijarse en ello y relacionar todo alguien con unos intereses tan eclécticos como los míos.

 

España y las Españas

Ignoro si condicionado por el hecho de que un antecesor mío hiciese méritos cómo para qué la Reina Isabel la Católica le confiriese un titulo de nobleza o por el pragmatismo de mi abuelo qué, en la ruina tras la guerra civil, renunció a intentar su restitución ya qué, según sus propias irónicas palabras "Don sin 'din' (dinero) ¿de que me sirve el Don?" o por haber visto en mi niñez la propia firma de puño y letra de la Reina Católica en el documento de concesión, lo cierto es qué la figura de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, siempre ha llamado mi atención.

Y de ellos, una cosa en especial, hasta donde yo recuerdo, siempre me ha intrigado en particular, el qué incluso antes del Descubrimiento se refieran a ella cómo "Las Españas".

Mi primera e inocente interpretación infantil fue que era una mera forma de hablar medieval, una especie de "lenguaje medieval" y, mas tarde, de plural mayestático.

Luego, en algún momento de mi vida, llegué a la conclusión de qué lo hacían porqué, aunando tantos Reinos bajo sus dos coronas y buscando su unificación en un sólo gran Reino, no querían que ninguno de ellos tuviera más protagonismo que otro ni que pudiera arrogarse ser España y que todos los demás hubiesen sido adheridos a el.

Y esa conclusión reviste vital importancia cómo vamos a ver más adelante ya que explica muchas cosas.

Pero lo cierto es qué, hasta hoy, jamás me había preocupado por la razón que les llevó a escoger el término España para designar la unificación de los Reinos que formaban las Coronas de Castilla y Aragón porque en el colegio me habían enseñado y en todas partes se podía leer que los conquistadores romanos (si, nosotros también fuimos conquistados, y en varios miles de años de historia muchas veces además) llamaron a la Península "Ibérica" "Hispania" por el gran numero de conejos que poblaban estas tierras (denominaciones qué, cómo ahora veremos, son un gran ejemplo de como falsedades y falacias se perpetúan en el tiempo, se hayan originado por error o bien, lo que suele ser mas probable, las haya creado alguien con un interés malicioso de manipulación).

Salvo por el "pequeño detalle" de significar "tierra de conejos" el nombre de Hispania, España, parece una elección lógica y razonable pues el periodo de colonización y dominación romana no sólo nos hizo latinos, cristianos y católicos, si no que tambien nos dio una cultura y una base legal y social y durante los siglos que duró los hispanos, aparte de soldados de merecida fama y eficacia, hasta el extremo de crear una unidad especifica para algunos de ellos, cómo los honderos baleares, aportamos al Imperio Romano Cesares cómo Trajano (98-117), Adriano (117-138) y Teodosio (379-395) además de posiblemente Marco Aurelio (161-180) o filósofos, escritores y pensadores como Marcial, Quintiliano, Séneca, Lucano, etc, etc, etc, de hecho en el siglo IV un historiador galo, Pacato, a priori imparcial por no ser hispano, decía:

Esta Hispania produce los durísimos soldados, ésta los expertísimos capitanes, ésta los fecundísimos oradores, ésta los clarísimos vates, ésta es madre de jueces y príncipes, ésta dio para el Imperio a Trajano, a Adriano, a Teodosio.

No obstante todo ello, la idea de qué el Rey de Aragón, Fernando el Católico, uno de los mayores genios militares y sobre todo políticos de la historia, si no el mayor de todos los tiempos, a la altura y aún por encima si les medimos por las dimensiones físicas y económicas de sus Imperios, de creadores de grandes imperios, también merced a sus conquistas por cierto, cómo Anibal, Alejandro Magno, Julio Cesar o Genghis Kan, ese inteligente Rey qué estableció las bases y gran parte del que fue el mayor imperio del mundo, el Imperio Español, pudiendo cómo podía escoger cualquier nombre, hubiera aceptado la denominación España, "tierra de conejos", para sus Reinos y los de su esposa la Reina de Castilla, Isabel la Católica, siempre me chirrió bastante.

No tenia mucho sentido.

¿Ese gran estadista, estratega y militar qué asento las bases y gran parte del qué llegó a ser el mayor imperio del mundo aceptando la denominación "tierra de conejos", unos animales en todo tiempo y lugar reputados cómo asustadizos e inofensivos pudiendo optar por cualquier otra que no facilitase el escarnio y el chiste fácil a sus enemigos?

¿Esa gran mujer, merecidamente orgullosa, extraordinariamente formada y brava cómo ella sola, mejor y más culta que la inmensa mayoría de los hombres de su epoca y aún de la nuestra, que dominaba perfectamente el latín y que a buen seguro sabia tanto o más que cualquier latinista actual sobre la palabra Hispania sosteniendo que los Reinos de Su Corona y los de la de su batallador esposo se agrupasen bajo esa innoble denominación pudiendo aportar cualquier otra, Iberia sin ir más lejos ni buscar demasiado, por ejemplo?

En serio qué para mi no tiene sentido ni lógica, parece un chiste malo y es muy extraño que nadie se lo haya planteado nunca.

Pero bueno, uno confía en sus profesores y en los libros, en lo que lee en todas partes y todos dicen y argumentan razonablemente y uno acepta que esa es la verdad.

¿Te suena familiar?

En su disculpa sólo decir que es una mentira, una manipulación, tan antigua cómo los historiadores romanos, las fuentes clásicas qué, por error o, mucho más posible, con una maliciosa finalidad, la asentaron hace unos dos mil años.

Pero no, no y no y mil veces no.

Cuando algo no cuadra hay que ponerlo en duda sistemáticamente y buscar la verdad.

Da igual si se trata de historia, de política o de algo que te quieren vender por mucho menos de lo que debería costar.

Si no parece lógico es que algo falla, qué no es verdad.

Yo me avergüenzo de no haberlo hecho en su momento, de no haber puesto en duda el significado de la palabra España y de haber dejado transcurrir tanto tiempo hasta ahora para hacerlo.

No soy ningún genio que vaya a desvelar la cuadratura del circulo ni nada parecido si no tan sólo alguien lo bastante despierto cómo para, viendo un pito y una cafetera, descubiertos o inventados por otros, ocurrirsele poner el primero en la segunda y así ahorrarse tener que andar mirando si ya esta hecho el café.

Tampoco me importa ser el bufón del qué se carcajean todos mientras suelta las verdades que le pueden costar el cuello o el niño qué, descarado e inconsciente, grita que el Rey esta desnudo, al fin y al cabo, cómo dijo el gran Antonio Machado:

La verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero.

Es por eso qué debo reconocer qué a esto que te voy a contar he llegado por pura casualidad al buscar el origen de la palabra España y voy a explicaros detalladamente cómo pero, antes, permitirme dirigir mi voz, mis palabras, desde el presente al pasado y, ofreciendo el poco o mucho mérito de este pequeño o gran servicio, hacer honor a la nobleza que en su día se nos concedió según mi historia familiar.

Su Majestad, Sus Católicas Majestades, va por Vos y por las Españas todas que fueron, son y serán y los Españoles todos, algunos, muchos, demasiados, aún sin saber qué lo son ni que están en ellas, que las poblamos.