La fóvea, luces y sombras

Enviado por Sombra el Lun, 19/08/2019 - 00:23

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La fóvea, luces y sombras.

La fóvea es una pequeña e importante región de la retina o "fondo de ojo" que tiene tres particularidades:

  1. Es la parte mas gruesa de la retina.
  2. Forma una pequeña depresión mas acentuada en su centro, el hoyo foveal.
  3. Y, lo que mas nos interesa, en ella abundan los conos y prácticamente no existen los bastones.

La retina humana contiene unos 6.5 millones de conos y unos 120 millones de bastones:

  • Los bastones funcionan principalmente en condiciones de baja luminosidad y proporcionan la visión en blanco y negro, presentan una mayor sensibilidad a las longitudes de onda cercanas a 500 nanómetros, es decir, a la luz verde azulada y son muy sensibles, capaces de detectar la energía de un solo fotón y, por lo tanto, son los responsables de que sea posible la visión en condiciones de poca luminosidad.
  • Los conos están adaptados a las situaciones de mucha luminosidad y, además de ofrecer una gran agudeza en la percepción de detalles, proporcionan la visión en color, en el ojo humano existen tres tipos diferentes, cada uno de ellos sensible de forma selectiva a la luz de una longitud de onda determinada, las longitudes de onda largas de alrededor de 700 nanómetros (luz roja), las longitudes de onda medias de unos 530 nanómetros (luz verde) y las longitudes de onda cortas de unos 430 nanómetros (luz azul).

Desde que nacemos instintiva e inconscientemente nos "entrenamos" para enfocar las imágenes que queremos ver en la fóvea.

La razón es porque lo captado en ella, dada la superabundancia de conos, tiene mayor nivel de detalle y mas riqueza de color y por ello la fóvea nos brinda imágenes más precisas y ricas.

Lo hacemos de forma inconsciente pero lo hacemos y lo aprendemos a hacer tan sumamente bien qué nos es tremendamente difícil mirar algo que nos interesa ver enfocándolo en cualquier otro punto de la retina.

Pero el problema reside en qué, en momentos de luz crepuscular, al amanecer o al anochecer, o en plena noche bajo la luz de la luna o las estrellas la fóvea es, comparativamente con el resto de la retina, casi un punto ciego.

Haz memoria, busca entre tus experiencias de caza esas ocasiones en las que viste por el rabillo del ojo, por tu visión periférica, una pieza y que cuando la enfocaste y apuntaste apenas la podias distinguir.

¿Recuerdas lo bien que en realidad la viste al principio, en el primer segundo, cuando aun no la mirabas?

No es que la luz se perdiese entre ese instante y el que necesitaste para mirarla "directamente" ni que tu visor o tu pin o tu punto mira sean de poca calidad y te hagan ver la pieza peor:

Es que la miras directamente y la centras en tu fóvea qué comparativamente carece de bastones que son las células que detectan el brillo y qué, por así decirlo, ven la luz.

Los astrónomos conocen muy bien esto y si en alguna ocasión tienes la oportunidad de ser invitado a mirar por un telescopio seguramente te dirán que si miras sesgadamente, intentando ver con tu campo de visión periférica en lugar de directamente, apreciaras con más detalle lo que estes mirando.

Quizás pienses que esto no representará una diferencia muy significativa pero si lo es y mucho:

Entre el resto de la retina y la fóvea la diferencia de bastones por milimetro cuadrado puede ir de 1.000 a 1 y eso es una diferencia que se nota y mucho.

Si practicas el apuntar enfocando con esa mirada sesgada y lo llegas a dominar, en condiciones de baja luminosidad o en la noche verás la pieza con muchísima mas claridad porque el resto de la retina percibe mil veces más esa escasa luz que la fóvea.

Si quieres estar seguro de estar haciéndolo bien hay una forma no muy recomendable pero que te dará la certeza de que lo has conseguido:

¿Recuerdas alguna vez en la qué, tras mirar directamente a una luz fuerte, se te quedó "grabado" ese punto de luz y lo veías ahí donde mirases?

Bien, pues mira fijamente a una luz apagada, enciéndela y apágala rápido para conseguir quedar deslumbrado así e, inmediatamente, toma tu arma e intenta apuntar:

Ese punto de luz "grabado" en tu mirada es la fóvea deslumbrada y cuando intentes apuntar lo pondrás sobre el pin, la mira o el centro de la retícula a menos que hayas conseguido apuntar mirando sesgadamente y lo logres desplazar a un lado (o arriba o abajo: el donde no importa siempre que no sea el centro).

Si lo has conseguido no estarás apuntando, mirando tu blanco, con la fóvea y esa zona deslumbrada no estará sobre el.

Procura recordar lo que has hecho y, cuando ya no estés deslumbrado, repítelo y ejercítalo para conseguirlo de manera instintiva cuando las condiciones de luz sean malas.

Descubrirás qué distingues la pieza muchísimo mejor y que te resulta mucho más fácil apuntarla en un buen lugar porque la verás en lugar de estimar donde debe estar ese punto en esa silueta.

 

La fóvea en los animales

A bastantes animales les sucede lo mismo así qué en realidad en condiciones de baja luminosidad van a detectar con mayor facilidad cualquier movimiento nuestro cuando no nos miran directamente porqué su fóvea es bastante "ciega" en condiciones de baja luminosidad.

Parece ilógico pero es así:

Con poca o ninguna luz muchas veces hay que hacer lo que no se hace con luz, movernos cuando la pieza nos esta mirando porque en realidad nos esta enfocando en su fóvea y nos ve menos que si estamos en su visión periférica.

PERO ATENCIÓN:

Originalmente los vertebrados, evolucionados de los peces, poseían 4 tipos de conos cómo estos, lo que les facilitaba una excelente visión del color, muy superior a nuestra percepción actual.

Los humanos, así cómo los primates, poseemos 3 tipos de conos que nos facilitan una visión tricromática, pero la mayor parte de los mamíferos actuales poseen únicamente 2 tipos de conos mientras que aves, reptiles, tortugas y muchos peces, menos evolucionados, poseen las 4 clases de conos y, por tanto, tienen mejor visión del color que nosotros.

La explicación a este fenómeno se debe a que los primeros mamíferos que evolucionaron a partir de los reptiles, eran criaturas principalmente nocturnas, por lo que la evolución llevó al sistema visual a disminuir la capacidad de distinguir colores en favor de mejorar la agudeza visual en condiciones de escasa luminosidad.

Cada especie animal es distinta y no siempre se han hecho estudios sobre la visión de cada una de ellas, así que es materialmente imposible decir si una u otra tienen bastones en su fóvea o cuenta con un "tapetum lucidum", una capa reflectante situada tras o en la misma retina que al reflejar la luz aumenta la capacidad de visión en bajas condiciones de luminosidad, a menos que se diseccione y observe al microscopio esa zona de su retina o que se pruebe en una situación de caza y se vea que ocurre.

Lo que si sabemos es que la inmensa mayoría de especies animales sólo cuentan con dos tipos de conos y, en consecuencia, de una visión bicolor, mucho más pobre que nuestra visión tricolor, lo que nos permite usar ropas de seguridad que incorporan colores como el naranja con la seguridad de que los animales no los van a percibir ya que para ellos entran en lo que para nosotros seria la "gama de los verdes".

Lamento no poder serte de mas ayuda diciéndote qué, en condiciones de baja luminosidad, con tal especie es mejor que te muevas cuando te mira directamente y con esta otra ni pestañees.

Me temo que tendrás que averiguarlo por ti mismo sobre las especies que estén presentes en tu zona pero pienso que el simple hecho de conocer que esa posibilidad existe ya es una gran ventaja.