Ajuste inicial de los arcos de levas (poleas)

Enviado por Sombra el Dom, 07/04/2019 - 21:43

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Ajuste inicial de los Arcos de Levas (poleas)

Empezaré diciendo qué a los arcos de levas llamandolos de poleas los denominamos mal.

En inglés se denominan "compound", compuestos y también los denominan mal puesto que un arco compuesto es aquel construido empleando diferentes materiales así que en realidad todos los arcos cuyas palas estructuralmente sean de más de un material (cosa que a día de hoy sucede con la práctica totalidad de arcos recurvados e incluso con algunos arcos largos y por supuesto con todos los de levas) son arcos compuestos y no sólo los arcos de levas.

En cuanto a nosotros en español, quizás el error empezase por puro desconocimiento ya qué los primeros arcos que llegaban montaban levas redondas, pero objetivamente reside en que sólo el primer prototipo de Holless Wilbur Allen en Missouri en 1.961 utilizó poleas, en los siguientes ya usó levas (aunque eran circulares como las poleas su eje estaba emplazado en una posición excéntrica y, por lo tanto, eran levas) para aprovechar su efecto de palanca cómo desmultiplicador y de hecho en su patente de 1.969 sólo aparecen levas, tanto en forma de leva cómo redondas con el eje excéntrico.

Patente de Holles Wilbur Allen
Hoja de la Patente de Holles Wilbur Allen en la que claramente se aprecia que no usa poleas si no levas

 

Sin embargo en otra hoja de la patente si parece figurar una "polea" redonda (Fig.7. y Fig.8.) qué, cuando se observa con detalle, se evidencia qué, pese a su forma redonda, también se trata de una leva puesto que su eje (indicado en ambas con el n°30) es excéntrico.

Hoja de la patente de Holles Wilbur Allen en la que se aprecia una leva redonda con el eje excéntrico
Hoja de la patente de Holles Wilburg Allen en la que se aprecia una leva redonda con el eje excéntrico

 

Así qué, en realidad todos los arcos de "poleas", salvo aquél primer prototipo desechado porque no ofrecía ninguna ventaja, han sido desde el primer momento arcos de levas, pero cómo eso creaba problemas de sincronismo difíciles de ajustar, la inmensa mayoría de arcos modernos si no todos actualmente montan una polea, por lo general la de la pala superior, y una leva en la otra pala.

¿Qué diferencia una polea de una leva?

  • Una polea siempre tiene forma circular y su eje centrado.
  • Una leva puede tener cualquier forma, incluso circular, pero su eje esta descentrado.

A efectos prácticos, la cuerda o cable que pasa por una polea, durante el ciclo trabajo de esta siempre se mantie a la misma distancia de su eje, mientras que el cable o cuerda que pasa por una leva, durante el ciclo de trabajo de esta varia la distancia a su eje según en que posición de su ciclo se encuentra y es esa variación la que cambia la palanca más a favor del arco al principio de la apertura cuando más fácil nos resulta hacer fuerza y más a favor nuestro al final del recorrido cuando se produce la desmultiplicación que nos permite mantener el arco abierto realizando sólo una fracción del esfuerzo que necesitamos para abrirlo.

Por lo tanto la denominación correcta en español debería ser arcos de levas o, más exactamemte, de leva y polea o de polea y leva.

Con el tiempo estas primeras levas circulares con el eje excéntrico fueron evolucionando y cambiando su forma, su geometría, para desplazar a puntos más convenientes y cómodos del proceso de apertura el pico de tensión, el "valle" o el punto de desmultiplicación (let of point) así como para configurar diferentes tipos de disparo.

Cómo es obvio los puedes llamar como quieras pero es importante saber estas cosas porque hay ajustes en los que están implicadas y son difíciles de comprender si no entendemos la diferencia entre poleas y levas y más hoy en día cuando ambas se combinan en casi todos los arcos actuales.

Hablando de los antiguos arcos de levas y haciendo un inciso, quiero recomendarte qué, aunque no es imprescindible, si tienes uno de ellos, lo usas y quieres “curarte en salud”, compres un desmontador de cuerdas adecuado para tu arco, o una prensa para aquellos modelos que la requieran, qué te permita, a la menor duda, sustituir una cuerda qué presente signos de desgaste.

Los arcos de levas almacenan tanta energía qué es un riesgo tonto jugarse el arco y un accidente qué puede ser muy serio por ahorrarse unos euros en una cuerda nueva o no tomarse la molestia de cambiarla... por no hablar de perder una de las tan escasas buenas jornadas de caza por causa de una cuerda dañada qué no podemos sustituir por no contar con la barata (desde ese punto de vista) “herramienta” adecuada para ello y un repuesto preparado.

El "problema" con los actuales arcos de leva y polea es qué montan cuerdas integrales que eliminan los cables que antaño montaban y qué, salvo que sepas muy bien lo que haces y cuentes con el equipo necesario, no vas a poder sustituir tu.

La "suerte" es qué es bastante improbable que eso llegue a suceder dado que las cuerdas actuales están realizadas con fibras de espuma de polietileno, el material tremendamente resistente empleado, entre otras cosas, para tejer los chalecos antibalas.

Por lo tanto, si realizamos un mantenimiento adecuado de la cuerda y llevamos el arco al distribuidor para sustituirla cuando observemos signos de desgaste, salvo por un accidente con algo afilado qué la corte, jamás nos vamos a ver en ese problema.

Asi pues los arcos de levas normalmente salen de la caja con la cuerda montada y las palas aflojadas al máximo.

Cuidado!!!

No leer el manual de instrucciones puede, en algunos casos, destruir el sistema de sincronismo del arco porque algunos modelos cuentan con un sistema de bloqueo que se debe liberar ANTES de apretar o aflojar las palas y BLOQUEAR antes de abrir el arco. Tanto variar la potencia con el sistema bloqueado como abrir el arco con el sistema desbloqueado puede dañarlo irremisiblemente.

Lo primero qué haremos será inspeccionar visualmente que todo el sistema de cuerdas/cables esté dentro de sus guías y, si lo hay, seguiremos el manual de instrucciones de cada fabricante para el montaje de cualquier parte adicional.

Después hay qué, progresivamente, apretar las palas, según el procedimiento indicado por cada fabricante.

Si no se indica, al principio no roscaremos nunca más de dos vueltas cada tornillo antes de cambiar al de la otra pala y luego, cuando la tensión aumente, nunca más de una vuelta cada vez en cada pala, para acabar de dar tensión a base de media vuelta en cada tornillo, alternándolos hasta qué el arco esté a su completa tensión.

Una vez alcanzado ese punto, repito, excepto qué el manual del fabricante indique algo en contrario, mediremos la distancia desde la cuerda al arranque de ambas palas, el “tiller”.

Atención, muy importante

La primera vez que aprietes las palas de un arco nuevo cuenta con exactitud cuantas vueltas le das a los tornillos hasta tenerlos completamente apretados, sin forzarlos pero por completo. Ten en cuenta qué no tienen ningún tope que impida desenroscarlos del todo y si has de aflojarlos algún día no puedes excederte ya qué, aún con ellos completamente aflojados, muchos arcos están bajo tensión y, si esos tornillos se extraen demasiado, esa tensión puede arrancarlos de sus roscas de forma violenta produciendo cualquier tipo de daños o lesiones. Por tu seguridad anota esas vueltas en un lugar donde no se extravíen u olviden y tenlas en cuenta cuando aflojes el arco para guardarlo entre temporadas o por cualquier otro motivo.

El primer problema de ajustar el "tiller" es averiguar que es eso ya que si recurrimos a un traductor en linea como por ejemplo el de Google nos dice que se trata de la caña del timón y como segunda y tercera acepción que se trata de un cultivador o de un vástago y, lo miremos por donde lo miremos, en un arco ni hay timón, ni tierra que cultivar ni vástago que valga, así que difícilmente podemos entender que es, donde está y porque y cómo hay que ajustarlo.

Incluso si hilamos más fino y recurrimos a la que normalmente suele suele ser una obra de referencia para solventar dudas sobre que acepción es mas adecuada para el uso determinado de un vocablo en lengua inglesa, el Webster's Unabriged Encyclopedic Dictionary (por ejemplo para el spin, del que hablaremos al tratar sobre el ajuste de las flechas, mientras que el traductor de Google nos da una decena de acepciones (ninguna adecuada por cierto) el Webster nos ofrece varias decenas de ellas, incluida la adecuada) nos vemos frustrados porque aparte de las ya citadas y entre otra decena de ellas nos dice que es "aquel que hace till" (timonea, cultiva, etc), un separador antiguamente usado para alinear los tipos de imprenta, etc, etc, etc...

Nada relacionado con arcos ni arquería, así que difícilmente podemos comprender nada sobre el mismo.

Obviamente si consultamos prácticamente cualquier manual de instrucciones sobre el ajuste de los arcos de levas podemos ver que se trata de la distancia, medida en perpendicular, entre la cuerda y la base de las palas.

La realidad es que es algo que no aparece en los manuales de arquería clásicos (en ningún idioma) ya qué con anterioridad a la aparición de los arcos desmontables (take-down en inglés) con posibilidad de regular la tensión de las palas, el problema de ajustar el equilibrio entre ambas era del artesano o del fabricante del arco, aun en los arcos desmontables, ya que por su diseño las palas sólo podían fijarse en una única posición de tensión.

Así púes, aunque no he logrado averiguar la fecha exacta de su aparición, presumo que debió ser en la década de los sesenta o, como muy tarde en los setenta pues al final de estos y principios de los ochenta ya se ajustaba el equilibrado de la tensión de las palas midiendo esa distancia.

Por ello ese término de tan reciente aparición no tiene un equivalente en el vocabulario de arqueria español, y se hace necesario darle uno que resulte lo más claro y explicativo posible, así que atendiendo a su utilidad aquí voy a denominarlo distancia de equilibrado de las palas o, mas brevemente, equilibrado, aunque también podría ser apropiado denominar a esa medida distancia de balance de las palas o, mas brevemente, balance.

La escuadra en “T” es un instrumento imprescindible si queremos hacer este equilibrado o balance relativamente rápido.

Nuestro objetivo es qué esa distancia sea absolutamente idéntica y, para ello, estando ambas palas completamente apretadas, habrá que aflojar la qué tenga la distancia más reducida hasta igualarla con la qué tenga la mayor distancia.

Es importante que seamos conscientes de qué al intentar aumentar esa distancia entre la base de una de las palas y la cuerda, la distancia entre la base de la otra pala y la cuerda, aunque en menor medida, también aumentará, así que no es una simple cuestión de aflojar un tornillo hasta que mida lo que medía la otra, si no que hay que ir aflojando sólo ese tornillo y midiendo una y otra distancia de equilibrado hasta conseguir que sean idénticas.

Atención, muy importante

Ten en cuenta restar (y anotar) las vueltas del tornillo de la pala que hayas aflojado durante el equilibrado o balance de las palas de la cantidad de vueltas que lo apretaste hasta la máxima tensión (o hasta la tensión escogida) porque esas vueltas menos pueden hacer que extraigas demasiado ese tornillo el día que aflojes el arco para guardarlo o por cualquier otro motivo.

Si no lo hacemos así, con la maxima atencion y precision posible, equilibrar nuestro arco resultará más largo y complejo y no conseguir un equilibrado perfecto nos creará problemas cuando pretendamos realizar ajustes mas avanzados.

Si no queremos nuestro arco ajustado a la tensión máxima (cosa muy recomendable cómo ya veremos en su momento) procederemos de la siguiente manera:

  1. Apretaremos los tornillos de ambas palas al máximo según he explicado antes.
  2. Sin preocuparnos del equilibrado de las palas, iremos aflojando ambos tornillos igual numero de vueltas, cómo máximo de dos en dos vueltas, hasta alcanzar la potencia a la que deseamos configurar nuestro arco.
  3. Una vez ajustado nuestro arco a la potencia deseada, procederemos al equilibrado de las palas según he explicado con la única diferencia de qué, al no estar ambas palas apretadas al máximo, podemos optar bien por aflojar algo más una de las palas hasta conseguir el equilibrado dejando ambas distancias entre la cuerda y el inicio de las palas iguales (con lo que bajaremos un poco más la potencia ajustada), bien proceder al revés, apretando el tornillo de la pala cuya distancia de equilibrado sea mayor hasta igualar ambas (con lo qué aumentaremos un poco más la potencia ajustada).

Ojo, dependiendo del arco puede haber otras medidas qué tengas qué comprobar, pero si es así lo normal es qué venga indicado en las especificaciones del fabricante.

Conseguido esto, pasaremos a instalar el reposaflechas.

Al igual qué con los arcos recurvados y tradicionales su posición es determinante y, nuevamente salvo indicación en contrario del fabricante, la flecha debe de hacer el apoyo justo sobre la vertical de la parte más profunda de la empuñadura, así qué ese es el objetivo a la hora de instalar el reposaflechas.

Una vez instalado el reposaflechas, procederemos a instalar el localizador de encoque o la lazada para el disparador en la cuerda, sirviendonos nuevamente de la escuadra en “T” y, si no disponemos de ella, mediante una flecha instalada en la cuerda y apoyada sobre el reposaflechas EN POSICIÓN DE DISPARO y escuadrada respecto a la cuerda con la ayuda de una escuadra convencional.

Para eso, igual qué para medir la distancia de equilibrado de las palas anterior, lo mejor es contar con una escuadra en “T”, que es un accesorio barato y necesario para asegurarnos de que hacemos las cosas con exactitud.

Fijamos la escuadra en T a la cuerda, pinzada a ella, por encima del reposaflechas y la deslizamos para abajo por ella hasta que apoye en el reposaflechas suavemente y sin presionarlo.

Cómo acabamos de decir, si no disponemos de ella una flecha y una escuadra normal pueden servirnos aunque tendremos que hacer algunos equilibrios:

Apoyamos la flecha en el reposaflechas y mediante la escuadra nos aseguramos de qué forme un ángulo recto con la cuerda.

Cómo ya dijimos en el apartado de los arcos largos, recurvados y tradicionales en general, la instruccion, el algoritmo que siempre se nos recomienda seguir para ese ajuste, es medir desde la parte superior del culatín de una flecha encocada perfectamente transversal, perpendicular a la cuerda, 1/2 pulgada (1,27 cm) y entre ahí y 3/4 de pulgada (1,905 cm) instalar de forma provisional el indicador del punto de encoque en la cuerda.

Lo que es ciertamente estupido a menos que vayamos a usar el arco tirando con dedos.

Cómo ya hemos visto, precisamente ese margen de 6,35 mm compensa la diferencia entre el grueso de los dedos de diferentes personas y los distintos tipos de anclaje qué desplazan el punto de tensión de la cuerda y, por lo tanto, si vamos a utilizar un disparador, ese margen no es en absoluto necesario porque un disparador no lo requiere.

Vuelvo a insistir en qué, en cualquier caso, el hecho de qué esos margenes estén en "medidas imperiales" y no en el mucho mas sencillo, comprensible y lógico sistema métrico decimal es otra de las cosas que nos complica la vida innecesariamente y qué, por lo tanto, si queremos podemos prescindir de ello diciendo que el margen en el que se debe instalar el indicador del punto de encoque estará entre 1.3 cm y 1.9 cm (13 mm y 19 mm) y será de unos 6 mm.

Aunque, dado que no es una posición exacta si no una simple orientación ya que depende del tamaño de nuestros dedos, del guante o dactilera que usemos, del estilo de apertura, etc, aun podemos simplificarlo más diciendo que  hay que situarlo entre uno y dos centimetros por encima de la perpendicular al reposaflechas indicada por la regla en T y qué si no vamos a disparar el arco con dedos si no usando un disparador es totalmente superfluo e innecesario.

En cualquier caso, así, usando el sistema métrico decimal y sabiendo el porque se debe de dejar ese margen, resulta mucho más sencillo entender donde ubicarlo, porque se hace así y porqué en el caso de usar disparador sobra, ¿verdad?

Si pretendemos usar algún tipo de disparador es mejor situar el punto de encoque justo en el cero marcado por la regla cómo accidentalmente descubrieron para los arcos de poleas los amigos Adol y Búho Gris, cómo veremos después, merced a lo cual yo empecé a hacerme preguntas sobre la razón de tener que desplazar el punto de anclaje dentro de ese margen y gracias a ello te puedo dar ahora la explicación que ya conoces.

Cómo ya hemos dicho, entender cómo y porqué debemos ajustar la posición del localizador de encoque se facilita si nos olvidamos de el un momento y nos centramos en ver el proceso de abrir el arco.

Al tensar la cuerda con disparador, si lo pensamos un poco nos daremos cuenta de que debemos tirar de la cuerda desde el centro de ella ya qué, de no hacerlo así, a menos que aferremos el arco con fuerza, lo que es un gran defecto y causa de interminables problemas de ajuste pese a qué estamos cansados de ver cómo multitud de cazadores con arco, algunos de ellos auténticos "gurus" del tema, lo hacen, este basculará sobre el punto de pivote ya que estaremos estirando más del extremo de una de las palas que del otro.

Obviamente estamos hablando de milímetros, por eso prácticamente nadie se da cuenta de ese desequilibrio y resulta tan difícil saber donde colocar el indicador de encoque.

Pero, si tomamos la cuerda un palmo por arriba o por abajo de donde a simple vista y por lógica encocariamos la flecha e intentamos abrir el arco veremos, sentiremos y entenderemos los problemas que determinar mal esa posición causa.

Atendiendo a esto, si no dispones de una escuadra en T ni de otro tipo (o si hemos de localizar el punto de encoque de un arco asimetrico, como los de kyudo), ahora que ya sabes porqué se sitúa ahí el localizador de encoque y las razones de que pueda estar mas arriba o abajo, puedes localizar razonablemente bien donde emplazarlo para ti.

Sólo has de medir o incluso apreciar donde esta el centro de la cuerda, fijar un culatin en ella sobre ese centro, instalar una lazada provisional para el disparador y tomarla para abrirlo, comprobar que te permite tirar de una forma equilibrada de ella y, si no es así, subirlo o bajar la lazada un poco hasta hallar ese punto de equilibrio donde el arco pueda permanecer abierto apoyado entre el pulgar y el índice de tu mano completamente abierta pudiendo bascular libremente sobre su punto de pivote:

Será justo en la posición en la que quede el culatin cuando consigas tirar de la cuerda desde ese punto de equilibrio donde deberás fijar la lazada o el indicador de encoque.

Quiero insistir en qué, si tras ajustar tu arco midiendo todo sigue tirando mal y tu sigues empeñado en aferrar el arco y no has hecho la comprobación anterior, debes abrir la mano y comprobar si efectivamente estas tirando del centro de la cuerda porque cabe en lo posible qué aún estando todo bien medido y en teoria equilibrado, por muy simetrico qué parezca a simple vista tu arco, una de sus palas está más apretada que la otra y la lazada o el localizador de encoque no esten en el punto de equilibrio de tension de la cuerda:

Si tu arco no permanece en perfecto equilibrio apoyado entre el pulgar e índice de tu mano abierta cuando lo abras, la lazada de tu disparador está mal ubicada.

Al utilizar un disparador nuestra lazada o localizador de encoque puede ser “complejo”, estando integrado por una lazada (loop) y uno o mas indicadores de encoque (nock locators o simplemente nocks), no obstante y sea cómo sea, su localización debe ser el punto de equilibrio de la fuerza de ambas palas, por lo qué una vez lo tengas instalado todo y antes de fijarlo de forma definitiva es mejor que te asegures por completo de que sea asi.

También debes de tener en cuenta que cualquier reajuste de la tensión de las palas va a, o puede, "sacar" presumiblemente a tu lazada de esa posición y dejar tu arco desajustado.

Por ello, yo, teniendo en cuenta tres cosas:

  1. Qué cualquier peso añadido a la cuerda ralentiza al arco.
  2. Qué la lazada, poco o mucho, siempre reduce la apertura.
  3. Qué cualquier reducción de la apertura le resta energía a la flecha.

Uso y recomiendo un disparador de doble mordaza que se puede usar directamente sobre el protector de la cuerda, sin necesidad de lazada, aunque esto nos oblige a, normalmente tras muchísimos disparos, sustituir este protector, algo para nada difícil y qué con un poco de atención y practica incluso podemos realizar nosotros mismos.

Disparador de doble mordaza: Su gran ventaja es que evita el uso de lazada en la cuerda lo que aumenta la apertura real
Disparador de doble mordaza: Su gran ventaja es que evita el uso de lazada en la cuerda lo que aumenta nuestra apertura real.

Otra opción, un pequeño truco en realidad, para localizar donde se debe encocar el culatin de la flecha a la perfección, es utilizar un trozo de cordino (innecesariamente denominado "paracord" por esa manía de "anglinizar" el lenguaje español):

Se hace un nudo corredizo en uno de sus extremos sobre la cuerda, de forma que al tirar del otro extremo enrollado en nuestra mano se evidencie si lo hemos emplazado en el punto de equilibrio o hay que subirlo o bajarlo hasta situar ese nudo corredizo en el.

Cómo el nudo corredizo se aprieta sobre la cuerda y no se desplaza al aflojar la tensión, podremos ir relajando la cuerda y deslizandolo arriba o abajo para volver a abrir y comprobar todas las veces que sean necesarias sin ningún problema.

Cuando lo tengamos ya situado a la perfección, lo que sabremos porqué podremos estirar de la cuerda mediante el cordino y abrir el arco permaneciendo este cómo ya hemos dicho en equilibrio entre el pulgar y el índice de nuestra mano abierta, sin aferrarlo, ese nudo corredizo estará situado justo sobre el punto de encoque perfecto para nuestra flecha, por lo que podremos instalar la lazada para el disparador o el o los localizadores de encoque en torno a el sin mayor problema.